Me di sin decir esta boca

es mía, como una medusa

violeta me abrí, me contraje, 

transparente y

gelatinosa, admirable me tendía, 

y el mar me dejó como a un desperdicio de

la orilla, y

yo no contuve mi forma.

Irene Gruss, Solo de Contralto, 1997, Editorial Galerna,